Los problemas con el parabrisas son una de las principales causas que te pueden hacer visitar un taller de chapa y pintura en Guadalajara. Las lunas son uno de los elementos de seguridad más importantes del coche, y como tal debes cuidarlas siguiendo algunos consejos como los que te damos en este post.

Invierno y verano son las estaciones en que más sufre el parabrisas por ser una pieza muy sensible a los cambios bruscos de temperatura. Un error frecuente a este respecto se produce cuando te encuentras la luna congelada por la acción del frío. Ante ello la mejor solución pasa por usar un producto especial o, en su defecto, alcohol. Utilizar agua caliente o la propia calefacción del vehículo puede dar lugar a que el cristal se resquebraje ligeramente.

Cualquier golpe en el parabrisas, por pequeño que sea, te obligará a pasar por un taller de chapa y pintura en Guadalajara para evitar males mayores. Es por ello que otro de los consejos para cuidarlo convenientemente es el de mantener la distancia de seguridad. Aparte de por razones más que obvias, es bueno ceñirte a esta recomendación para no encontrarte pequeñas chinas, polvo o cualquier desperfecto que desprenda el vehículo tras el que circulas.

Los grandes olvidados en este aspecto son las escobillas. Se aconseja que las limpies al menos una vez al mes con detergente y una esponja. Es también muy bueno que combines esta limpieza con el uso del líquido limpiaparabrisas y, por supuesto, sustituirlas en cuanto su funcionamiento no sea correcto. Por poco tiempo que se usen, pasan innumerables veces por tu cristal, y el más mínimo desperfecto lo rayará o romperá.

Para evitar estos problemas en tu parabrisas, visita KÄFER KLASSICH GARAGE y asegúrate de que tu luna está en perfectas condiciones para que no te suponga nunca un quebradero de cabeza.