El singular cuidado que requiere un coche clásico, unido a su particular tecnología, hace que un taller de coches clásicos en Madrid sea imprescindible para solucionar las averías que pueda tener. También es vital para informarte del mantenimiento que requiere el buen funcionamiento de tu vehículo.

Para la generación mayor, no hay nada más clásico en nuestro país que una corrida de toros o un 600. Si tienes la suerte de conservar uno, sabrás que, para que esté como el primer día, llevarlo a un taller de coches clásicos en Madrid hará que tu coche quede como cuando lo compraste.

Los primeros modelos del 600 empezaron a fabricarse en el año 1957 y se vendieron por 65 000 pesetas. Eran coches con un motor de 633 cc. de gasolina y 4 cilindros en línea, desarrollando una potencia de 21,5 CV a 4600 rpm. Tenían una velocidad máxima de 95 km/h y un consumo medio de 8 l/100 km. El primer ejemplar salió de la factoría de Barcelona el 27 de junio de 1.957.

Coche clásico español por excelencia, fue inmortalizado en muchas de las películas de nuestro cine, formando parte de la cultura de nuestro país durante muchos años. Para suplir la falta de espacio interior, estaban equipados con una baca, donde se transportaban desde equipajes hasta la nevera, si era necesario, cuando tu familia se iba de vacaciones.

Durante muchos años, fue, junto con la televisión en color, el signo de desarrollo de la España de los años 60. Durante los 26 años en los que se fabricaron, se sacaron al mercado más de 20 modelos con distintas prestaciones.

Para cualquier consulta que necesites acerca de tu coche clásico, en Kafer Klassich Garage somos especialistas en coches clásicos y nuestros profesionales están capacitados para reparar o mantener tu vehículo en buenas condiciones.