Si quieres que transcurra mucho tiempo antes de tener que volver a pasar por tu taller de chapa y pintura en Guadalajara, no te queda más remedio que extremar las precauciones para evitar que la carrocería sufra daños. Para que la pintura brille como el primer día que sacaste el vehículo del concesionario, hay ciertas prácticas que conviene que evites.

Por ejemplo a la hora de elegir aparcamiento. Siempre que te resulte posible, intenta dejar el coche en zonas de poco tránsito. Ni se te ocurra hacerlo en lugares complicados o donde el trasiego de otros vehículos y personas sea elevado. Por supuesto que si la economía te lo permite, es aconsejable que lo guardes en un garaje siempre que no lo estés utilizando.

Ya te habrán dicho en tu taller de chapa y pintura en Guadalajara que no lo dejes debajo de un árbol. La resina que sueltan, las flores, el polen y las hojas son perjudiciales para la pintura. Además, son elementos ideales para que aniden los pájaros, y ya sabes lo que pasa en estos casos. Encontrarás el coche lleno de excrementos, que contienen ácidos que estropean el brillo de la pintura.

El sol es otro gran enemigo. Los rayos producen efectos nocivos, por lo que es importante que busques un estacionamiento a la sombra o que, al menos, el coche no pase largos períodos de tiempo expuesto a pleno sol. Y cuando vayas a limpiarlo, hazlo en centros de lavado con agua a presión pulverizada, siempre que puedas, y evita hacerlo por ti mismo usando una manguera y una esponja con la que puedas arañarlo.

Si sigues los consejos que te damos en esta entrada del blog de Kafer Klassich Garage tu coche brillará siempre, y cuando deje de hacerlo no tienes más que visitarnos y ponerte en manos de nuestros profesionales. Nosotros te lo pintamos y lo dejamos como nuevo.